I bambini – una poesia

I BAMBINI

Vi ringrazio di esserci, di sorgere.
Puri, azzurri, puliti, affacciati da dietro
la camicia, con il sorriso addosso, l’uccellino al suo posto, lo stupore anche.
Sotto ai vostri grembiuli la tenerezza schiamazza e
ancora credete all’aria, al fiore, al
cielo, agli angoli.
Vivete! Che vivano i bambini e la loro grande campana,
che rintocca a morto, a uomo, quando crescono!
Lasciate allora, oh ciechi, che io vada ai bambini.


LOS NIÑOS
Les agradezco estar, amanecer.
Puros, azules, limpios, asomándose detrás
de la camisa, con la sonrisa puesta, el pájaro en su sitio, el asombro en su lugar.
Bajo sus delantales la ternura hace ruido y
todavía creen en el aire, en la flor, en el
cielo, en los rincones.
¡Vivan! ¡Vivan los niños y su gran campana,
tocando a muerto, a hombre, cuando crecen!
Dejad entonces, ciegos, que yo vaya a los niños.

Juan Gelman, 1956
(traduzione di L. Branchini)